por Las Recetas de MJ
Ingredientes:
- 225 g de mantequilla
- 400 g de azúcar
- 4 huevos
- 360 g de harina de trigo
- 1 pizca de sal
- 15 g de bicarbonato sódico
- 240 ml de buttermilk (240 ml de leche + 1 cucharada de vinagre)
- 65 g de cacao en polvo sin azúcar
- 160 ml de agua hirviendo
- 2 cucharaditas de esencia de vainilla
Preparación:
Echamos en un bol la mantequilla punto pomada y el azúcar. Batimos hasta que blanquee, ambos ingredientes deben estar totalmente integrados. Cascamos los 4 huevos y los añadimos uno a uno.
Hacemos nuestra buttermilk casera, es tan fácil como añadir el vinagre de vino blanco a la leche y dejar reposar 10 minutos. En un bol tamizamos la harina, la sal y el bicarbonato. Lo incorporamos todo al bol de la mezcla anterior y batimos hasta que la harina esté totalmente integrada.
En otro bol echamos el cacao, el agua hirviendo y la esencia de vainilla, y mezclamos hasta disolver completamente el cacao y conseguir que no quede ningún grumo. Si fuera necesario nos ayudamos de unas varillas.
Ahora vamos a echar la mezcla de cacao y la buttermilk en el bol con toda la mezcla, altenándolos, en 3 o más veces sin dejar de batir. Primero un poco de cacao, seguido de un poco de buttermilk y así sucesivamente hasta echar las mezclas completas.
Echamos la masa en el molde, previamente rociado con spray desmoldante. Y directo al horno, precalentado a 180ºC, durante 1 hora, a media cocción taparemos con papel de aluminio para que no se nos queme.
Vamos a preparar el glasedo brillante. Ponemos las hojas de gelatina en un vaso con agua fría. En un cazo echamos la nata, el agua y el azúcar y llevamos a ebullición. Justo cuando rompa a hervir añadimos el cacao en polvo. Hemos de remover hasta deshacer todos los grumos. Lo dejaremos hervir y removeremos de vez en cuando hasta alcanzar 103-105ºC, por lo que es importante disponer de un termómetro. Dejamos enfriar el chocolate hasta que llegue a 60ºC. Entonces, echamos la gelatina bien escurrida y removemos hasta su total disolución. Dejaremos nuevamente enfriar el chocolate hasta los 40ºC y entonces utilizaremos sobre el bundt cake este glaseado. Lo podemos tener preparado con antelación y luego simplemente ponerlo al fuego hasta que alcance los 40ºC.
Una vez horneado, dejamos el bizcocho sobre una rejilla y lo dejamos enfriar. Para desmoldarlo lo volteamos sobre la misma rejilla. Lo glaseamos sobre la misma rejilla y con la precaución de tener una bandeja para recoger el sobrante en el fondo. Por último decoramos con azúcar perlado de colores.
Hacemos nuestra buttermilk casera, es tan fácil como añadir el vinagre de vino blanco a la leche y dejar reposar 10 minutos. En un bol tamizamos la harina, la sal y el bicarbonato. Lo incorporamos todo al bol de la mezcla anterior y batimos hasta que la harina esté totalmente integrada.
En otro bol echamos el cacao, el agua hirviendo y la esencia de vainilla, y mezclamos hasta disolver completamente el cacao y conseguir que no quede ningún grumo. Si fuera necesario nos ayudamos de unas varillas.
Ahora vamos a echar la mezcla de cacao y la buttermilk en el bol con toda la mezcla, altenándolos, en 3 o más veces sin dejar de batir. Primero un poco de cacao, seguido de un poco de buttermilk y así sucesivamente hasta echar las mezclas completas.
Echamos la masa en el molde, previamente rociado con spray desmoldante. Y directo al horno, precalentado a 180ºC, durante 1 hora, a media cocción taparemos con papel de aluminio para que no se nos queme.
Vamos a preparar el glasedo brillante. Ponemos las hojas de gelatina en un vaso con agua fría. En un cazo echamos la nata, el agua y el azúcar y llevamos a ebullición. Justo cuando rompa a hervir añadimos el cacao en polvo. Hemos de remover hasta deshacer todos los grumos. Lo dejaremos hervir y removeremos de vez en cuando hasta alcanzar 103-105ºC, por lo que es importante disponer de un termómetro. Dejamos enfriar el chocolate hasta que llegue a 60ºC. Entonces, echamos la gelatina bien escurrida y removemos hasta su total disolución. Dejaremos nuevamente enfriar el chocolate hasta los 40ºC y entonces utilizaremos sobre el bundt cake este glaseado. Lo podemos tener preparado con antelación y luego simplemente ponerlo al fuego hasta que alcance los 40ºC.
Una vez horneado, dejamos el bizcocho sobre una rejilla y lo dejamos enfriar. Para desmoldarlo lo volteamos sobre la misma rejilla. Lo glaseamos sobre la misma rejilla y con la precaución de tener una bandeja para recoger el sobrante en el fondo. Por último decoramos con azúcar perlado de colores.