Ingredientes: (para 8 scones)
* 280 gr harina común
* una cucharadita (5 gr) de levadura de repostería
* ½ cucharadita de sal
* una pizca de estragón, orégano o albahaca
* 55 gr mantequilla fría
* 180 gr queso Cheddar
* 60 gr tiras de bacon ahumado
* 125 gr yogur griego
* 1 cucharadita de leche (si se necesita) y otra más para pintar
* una cucharadita (5 gr) de levadura de repostería
* ½ cucharadita de sal
* una pizca de estragón, orégano o albahaca
* 55 gr mantequilla fría
* 180 gr queso Cheddar
* 60 gr tiras de bacon ahumado
* 125 gr yogur griego
* 1 cucharadita de leche (si se necesita) y otra más para pintar
Preparación:
En primer lugar freímos las tiras de
bacon hasta que estén bien doradas y crujientes, y las dejamos escurrir
sobre una hoja de papel de cocina para eliminar el exceso de aceite:
Mientras tanto, preparamos la masa de los scones
mezclando en un recipiente la harina con la levadura, la sal, las
especias y la mantequilla fría cortada en dados. Basta con que formemos
unas migas:
Cortamos el queso en tiras finas y lo agregamos a las migas anteriores:
Añadimos el bacon frito y escurrido:
Y por último añadimos el yogur:
Trabajamos la mezcla con las manos hasta
que ligue bien y obtengamos una masa densa y basta. Si veis que queda
demasiado seca, podéis agregar una cucharatita de leche para ayudar a
que se compacte:
Hacemos una bola, la volcamos sobre la encimera y, aplastándola con las manos, formamos un círculo de 1,5cm de grosor:
Pintamos la superficie de la masa con unas pinceladas de leche:
Cortamos el círculo en 8 porciones para darles la característica forma triangular a los scones y los separamos entre sí:
Introducimos la bandeja en el horno, a 200ºC-210ºC, durante 10-15 minutos, o hasta que los scones estén bien dorados.
Los sacamos y dejamos templar ligeramente en un rejilla antes de servirlos, todavía calientes: