sábado, 25 de junio de 2016

Espirales de beicon y queso

por Webos fritos




Ingredientes:
  • 500 g de harina panadera o de fuerza
  • 300 g de agua
  • 20 g de aceite de oliva virgen extra
  • 10 g de levadura fresca
  • 10 g de sal
  • 180 g de queso mozarella y parmesano
  • 150 g de beicon cortado en dados
  • 300 g de tomate frito casero
  • Una pizca de orégano




Preparación:


Poner en un cuenco hermoso la harina y desmigar la levadura en ella con la ayuda de los dedos.
Echar el resto de los ingredientes y mezclar con la mano o con el extremo redondeado de la rasqueta de plástico —si tienes— durante 3 minutos, hasta que la masa empiece a formarse.
Sacar la masa y ponerla en la superficie de trabajo. No poner más harina en la encimera.
Tomar la masa entre las manos por el lado izquierdo, deslizando los dedos por debajo de la masa, y con los pulgares por encima, pero sin presionar la masa.
Levantar la masa y dejarla caer.
Sin soltarla estirar la masa, levantarla sobre sí misma formando un arco para atrapar el aire, y cerrarla sobre sí misma.
Este proceso hay que repetirlo durante unos minutos hasta que la masa sea firme pero se maneje bien.
Formar una bola, escondiendo los bordes hacia abajo.
Untar un cuenco con aceite de oliva virgen extra, y dejar reposar la bola de masa dentro de él. Cubrir con un plástico de cocina untado de aceite también. Dejar una hora u hora y media reposando en un sitio alejado tanto de fuentes de calor como de corrientes.
Poner harina generosamente en la encimera. Esto es importante, porque si no se te pegará al hacer la espiral.
Sacar la bola. Aplanar con un rodillo hasta formar un rectángulo.
Extender el tomate frito hasta unos dos centímetros de los bordes.
Poner a continuación el queso bien repartido y el beicon por encima. Espolvorear con orégano.
Enrollar la masa como si estuviésemos haciendo un brazo gitano. Si se te pega a la encimera en este proceso, pon un poco de harina, y si tienes rasqueta o una espátula, te puedes ayudar de ella para enrollarla.
Cortar rodajas de unos 2 cm de ancho con decisión y con un cuchillo de sierra o con la propia rasqueta. Colocarlas con cuidado en el molde engrasado, solapando un poco cada trozo con el anterior.
Dejar reposar unos 45 minutos, tapado con un plástico transparente untado en aceite.
Hacia la mitad del reposo precalentar el horno a 250ºC, calor arriba y abajo.
Si te apetece puedes pincelarlas con un poco de aceite de oliva virgen extra. Hornear durante 15 minutos a 240ºC, y otros 10 minutos a 220ºC. Sacar del molde y dejar enfriar en rejilla.