
por Tía Alia
Ingredientes:
- 1 paquete de tortillas de trigo mejicanas
- 500 grs de salmón ahumado o marinado
- 1 tarrina de queso crema
- Eneldo fresco, cantidad al gusto
Preparación:
Comenzamos dando forma a las tortillas de trigo para que sean cuadradas. No hace falta que queden perfectas, sólo necesitamos cortar los lados curvos y hacerlos rectos. Si tenemos pan polar a mano, podemos utilizarlo y evitarnos este paso, ya que su forma es cuadrada o rectangular.
Batimos el queso crema para que resulte más untuoso y lo mezclamos con eneldo picado. La cantidad a utilizar va en gustos. Que os gusta mucho el sabor a eneldo, pues le ponéis más. Que no os gusta tanto, pues le ponéis menos. Que no os gusta en absoluto, pues prescindís de el o utilizáis otra hierba, eso si, bien picadita.
Extendemos una capa fina del queso crema con el eneldo sobre la tortilla de trigo, dejando un par de centímetros del borde superior (el más alejado de nosotros) sin untar. Cubrimos esta capa con otra de salmón ahumado loncheado, con cuidado de no pasarnos para que no quede demasiado gruesa y basta. Enrollamos la tortilla, desde el lado más cercano a nosotros hasta el más lejano (el que queda sin cubrir), hasta obtener un rollito.
Repetimos la operación tantas veces como tortillas tengamos. Envolvemos cada uno de los rollitos en papel film transparente y apretamos los sobrantes de los lados para compactar bien. Dejamos reposar los rollitos en la nevera, así nos resultará mucho más fácil cortarlos sin que se deformen. Podemos, incluso, meterlos en el congelador y dejar que endurezcan sin que se lleguen a congelar.
Cuando llegue el momento de servirlos, los sacamos del frío, retiramos los envoltorios y los cortamos en discos (desechando los extremos) con ayuda de un cuchillo bien afilado. Pinchamos cada disco en una brocheta de madera y los servimos dentro de una maceta, un florero o cualquier otro recipiente que tengamos a mano, relleno de sal gorda, para que se sujeten bien.